viernes, 12 de abril de 2013

Yo también sé jugar a tu juego


Prólogo
Soy Isabelle de 19 años, el pelo moreno más bien largo, hasta la mitad de la espalda, mis ojos son también oscuros de tono marón, soy alta y delgada; sobre el aspecto de mi personalidad me encanta el fútbol más verlo que jugarlo, activa, alegre, algo tímida y muy vergonzosa, no me gusta hablar de mí, según mis amigas pervertida y causable de su pervertidad, algo loca no más que otras personas; si me conoces no me vacilas no me gusta nada que me vacilen, tampoco la gente que va de guay y después no llega ni a la “g” tampoco soy de mentir por hacer daño y menos me gusta la gente que lo hace; hay una cosa que me gusta mucho más que un tío bueno y esa cosa se llama chocolate aunque como una de mis mejores amigas dice “guy with chocolat” es una buena cena otra cosa que no puedo vivir sin ella es la música; hace un año me mude a Madrid con una mi amiga Sandra la de “guy  with chocolat” aquí estudio Bellas artes en la universidad, al principio vivía en un pequeño apartamento con Sandra hasta que se fue a vivir al lado con su novio Gabriel, ella estudia magisterio infantil casi al lado de mi universidad. Con ella también compartí la experiencia de mi primer tatuaje con ella y con Elsa otra de mis mejores amigas; ellas dos junto a Mariajo son mis mejores amigas desde secundaria.
Sandra es morena con el pelo largo y rizado, unos grandes y profundos ojos castaños y sin quitar aprecio a su particular sonrisa, es muy directa cunado quiere; es la más pequeña de las tres literalmente, es delgada, ella también se hizo un tatuaje unas cartas de póker abiertas en el costado del vientre; Elsa es también morena pero tiene el pelo más corto y liso, sus ojos son marrones y alegres; es de mi misma altura, pero yo más delgada que ella, se hizo en el meñique un tatuaje que ponía “pepito” a honor de su chiguagua, con unos signos del infinito a cada lado del nombre; Mariajo al igual que todas tiene el pelo moreno, pero muy rizado, ella tiene los ojos verdes con motas castañas, es unos centímetros más baja que Elsa y que yo, igual de delgada que Elsa, ella no se hizo tatuajes, eso de las agujas no le va.
En Madrid conocí a Ángel mi actual novio es de mi misma edad, con los ojos azules y cabello moreno, lo paso muy bien junto a él, llevamos ya 6 meses pero, hoy he quedado con él para dejarlo, no sé como voy a hacerlo, siempre me resulta muy difícil hacerlo, necesito ser directa no andarme con rodeos, necesitaría a Sandra en estos momentos. De pronto veo a Ángel viene con unos pantalones vaqueros oscuros y una cazadora negra, todo a juego con sus converse negras; y yo con unos vaqueros ajustados verdes que casi están ocultos por mis botas blancas que llegan por las rodillas y un abrigo también blanco debajo de él llevo una camiseta negra que no se ve por el abrigo y una bufanda blanca. El color del invierno.
-Hola.-dice acercándose, cuando llega me da un insípido beso en los labios ¿Por qué no noto nada? ¿A caso alguna vez he sentido algo cuando me besa?¿y cuando…? Destierro esas preguntas sin resolver de mi mente.
-Hola.- no me sale la voz es un susurro, no me sale la voz y menos para esto, el me a tratado tan bien, no merece esto, pero no noto nada con él, no puedo seguir con esta tontería, no me seguiré mintiendo a mí misma.
-¿Pasa algo?- dice cogiéndome del brazo. Ahora o nunca.
-Sí, no siento nada.- le digo con la cabeza abajo, no puedo mirarle a la cara.
No seas cobarde, nunca lo has sido.
-¿Cómo que no sientes nada?- me pregunta extrañado.
-Cuando…estas con alguien, se supone… que tienes que sentir algo…exactamente; amor, yo no lo siento, he intentado contradecirme pero un puedo.- dicho esto, empiezo a llorar, que floja soy para esto.
-Estas diciendo que cortamos ¿verdad?- dice levantándome la cabeza para que le mire.
-Sí.- le contesto secamente, pero no puedo decir nada mas no me salen las palabras.
-Bien.- dicho esto se va. ¿Está dolido?¿ya está? Me libro de cualquier otra explicación.
Me siento en un banco y dejo caer todas mis lágrimas, ahora no volveré a casa, Sandra ya sabe que iba a dejar a Ángel, no quiero que me atosigue con preguntas, para eso ya están mis pensamientos ahora mismo.

Quien olvida rápido es, porque nunca le importo.


Esperamos que os guste. M y m




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